La administración Trump adopta la defensa de los derechos de los animales

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Sorprendentemente, la administración Trump ha comenzado a abrazar la defensa de los derechos de los animales, un cambio impulsado por estrategas conservadores y la presión pública. Este cambio marca un alejamiento significativo de la visión tradicional de los derechos de los animales como una causa de izquierda. La medida está impulsada por grupos como el White Coat Waste Project, fundado por el estratega republicano Anthony Bellotti, que enmarca la investigación con animales como un gasto gubernamental despilfarrador.

Apuntando al gasto despilfarrador

La organización de Bellotti apuntó estratégicamente al Dr. Anthony Fauci durante la pandemia, aprovechando el sentimiento público para resaltar experimentos con animales controvertidos. El grupo expuso las subvenciones para estudios en beagles y la investigación basada en hormonas en ratones, calificándolas de innecesarias y extrañas. Este enfoque resonó entre los conservadores escépticos ante los grandes programas gubernamentales, particularmente aquellos que involucran investigación con animales.

Acción administrativa

Bajo el presidente Trump, varias agencias federales, incluidas la EPA, el DOD y la FDA, han implementado políticas para restringir la investigación con animales. Incluso los Institutos Nacionales de Salud (NIH), uno de los principales financiadores de estudios biomédicos, han tomado medidas para frenar los experimentos. Este cambio refleja la creciente oposición pública a las pruebas con animales y a los avances en métodos de investigación alternativos.

Aprovechar las alianzas políticas

El movimiento también ha ganado fuerza gracias al respaldo de personas de alto perfil, incluido Lara Trump, quien presentó a tres secretarios del gabinete en su programa de Fox News para anunciar un esfuerzo de varias agencias contra las fábricas de cachorros abusivas. La administración se comprometió recientemente a “poner fin a las peleas de perros”, lo que indica un compromiso más amplio con el bienestar animal.

Cooperación inesperada

Las acciones de la administración son en parte resultado de la creciente presión pública y el potencial de alternativas tecnológicas a las pruebas con animales. Sorprendentemente, grupos de bienestar animal establecidos desde hace mucho tiempo como PETA han colaborado silenciosamente con la administración, aprovechando sus décadas de alianzas entre partidos.

Esta alianza inesperada entre la política conservadora y la defensa de los derechos de los animales demuestra un cambio pragmático en la política, impulsado tanto por la ideología como por el sentimiento público. Las acciones de la administración Trump sugieren que el bienestar animal puede trascender las divisiones políticas tradicionales, incluso dentro de un espíritu antigubernamental y pro-comer carne.