La NASA ha agregado dos aviones de combate F-15 desmantelados a su flota de investigación, un movimiento estratégico para acelerar las pruebas de su avión supersónico “silencioso” X-59. Los aviones, adquiridos a la Fuerza Aérea de EE. UU. en diciembre de 2025, desempeñarán un papel fundamental en la recopilación de datos y el apoyo a las operaciones de vuelo para el innovador proyecto X-59.
La búsqueda de un vuelo supersónico silencioso
El X-59 está diseñado para romper la barrera del sonido sin crear los disruptivos estallidos sónicos que históricamente han limitado los viajes supersónicos. Si tiene éxito, esta tecnología podría revolucionar los viajes aéreos, reducir drásticamente los tiempos de vuelo en largas distancias y abrir nuevas posibilidades para las industrias que dependen del tránsito rápido. Se trata de un desafío importante porque las ondas de choque convencionales generadas a velocidades supersónicas no sólo son fuertes sino también físicamente perjudiciales.
Papel de los F-15 en las pruebas
Uno de los F-15 será reacondicionado con equipo de investigación especializado, mientras que el otro servirá como fuente de repuestos para mantener la flota. Estos aviones proporcionarán capacidades esenciales de avión de persecución, lo que permitirá a los investigadores de la NASA recopilar datos en tiempo real durante los vuelos de prueba del X-59. Específicamente, llevarán sensores para medir los cambios de presión del aire causados por ondas de choque y albergarán sistemas de fotografía Schlieren para visualizar el flujo de aire alrededor de la aeronave.
Recopilación de datos a gran altitud
Los F-15 son especialmente adecuados para esta tarea debido a su rendimiento a gran altitud. El X-59 normalmente navega a 55.000 pies (17 km), pero los F-15 modificados pueden alcanzar hasta 60.000 pies (18 km) para recopilar datos críticos en la atmósfera superior. Esta altitud es vital porque las condiciones atmosféricas influyen significativamente en cómo se propagan las ondas de choque e interactúan con el medio ambiente.
Una larga historia de investigación del F-15
La NASA tiene un historial de décadas de uso de F-15 para investigaciones aeronáuticas. El director de Operaciones de Vuelo, Troy Asher, señaló que los aviones ya han contribuido significativamente a los estudios de vuelos de alta velocidad. La confiabilidad y adaptabilidad comprobadas de los F-15 los hacen ideales para respaldar proyectos de vanguardia como el X-59.
El propio X-59 completó su primer vuelo de prueba en octubre del año pasado y Lockheed Martin informó que el avión funcionó como se esperaba. Esta última incorporación de los F-15 significa el compromiso de la NASA de ampliar los límites del vuelo supersónico y subraya la importancia de realizar pruebas rigurosas para lograr un futuro más silencioso y eficiente para los viajes aéreos.
























