Recién nacidos marsupiales observados arrastrándose hasta su bolsa por primera vez

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Recién nacidos marsupiales observados arrastrándose hasta su bolsa por primera vez

Por primera vez, los investigadores han documentado marsupiales recién nacidos que se arrastran activamente hasta la bolsa de su madre inmediatamente después del nacimiento. Estas diminutas criaturas, que pesan menos de un grano de arroz, emergen de un período de gestación de sólo 14 días y deben navegar de forma independiente hasta un pezón para sobrevivir. Este descubrimiento arroja luz sobre una etapa previamente misteriosa en el ciclo de vida de estos animales.

El misterio del nacimiento marsupial

Los marsupiales se diferencian de los mamíferos placentarios en que dan a luz a crías muy poco desarrolladas. Luego, los recién nacidos deben completar su desarrollo dentro de la bolsa de la madre, sujeta a una tetina. A pesar de décadas de estudiar colonias de marsupiales en cautiverio, los científicos nunca habían observado directamente este primer movimiento crítico. La naturaleza nocturna de estos animales, junto con la velocidad del proceso (estimada en menos de 30 minutos), hizo que la observación directa fuera casi imposible.

Observación innovadora

Investigadores de la Universidad de Melbourne, que trabajaban con dunnarts de cola gruesa (un pariente cercano del extinto tigre de Tasmania), presenciaron accidentalmente el proceso de nacimiento mientras investigaban la sangre en uno de los recintos. El equipo filmó 22 segundos de imágenes que mostraban a los recién nacidos, que pesaban sólo 5 miligramos, usando un distintivo gateo de “nadación libre” para llegar a la bolsa de su madre. Se observó a los jóvenes moviendo sus brazos a aproximadamente 120 movimientos por minuto.

Implicaciones para el desarrollo y la conservación

Esta observación confirma que los recién nacidos marsupiales poseen capacidades de desarrollo sorprendentemente avanzadas poco después de la concepción. Los dunnarts de cola gorda pueden gestar hasta 17 crías, pero sólo tienen suficientes tetas para alimentar a unas 10, lo que significa que la supervivencia depende de un acceso rápido y eficiente a una tetina. El hecho de que estas criaturas puedan gatear de forma independiente pocos días después de convertirse en cigotos subraya su notable eficiencia biológica.

Este descubrimiento también tiene implicaciones para los esfuerzos de extinción en curso, ya que el dunnart de cola gruesa se está estudiando como un sustituto genético del tigre de Tasmania. Comprender la capacidad de desarrollo de la especie será crucial para cualquier intento futuro de resurrección genética.

La capacidad de estos recién nacidos para navegar por sí solos pone de relieve la extraordinaria capacidad de desarrollo de los marsupiales. También desafía las suposiciones anteriores sobre cómo las madres dan a luz a sus crías directamente en la bolsa. Este avance proporciona información valiosa sobre las primeras etapas del desarrollo de los marsupiales y subraya las brutales realidades de la supervivencia en la naturaleza.