La ingeniera aeroespacial Michi Benthaus hará historia hoy, 18 de diciembre, al ser la primera persona en silla de ruedas en viajar al espacio. El lanzamiento, realizado por Blue Origin a través de su cohete New Shepard, está programado para las 11:00 a. m. EST (16:00 GMT; 10:00 a. m. hora local de Texas) desde las instalaciones de la compañía en el oeste de Texas y se transmitirá en vivo.
La misión y la tripulación
La misión NS-37 transportará a seis pasajeros, incluido Benthaus, que utiliza una silla de ruedas desde un accidente de bicicleta de montaña en 2018. A ella se unen los inversores Joey Hyde y Adonis Pouroulis, el ingeniero aeroespacial Hans Koenigsmann, el empresario Neal Milch y el autodenominado entusiasta del espacio Jason Stansell. En particular, Koenigsmann pasó anteriormente casi dos décadas en SpaceX, como vicepresidente de confiabilidad de construcción y vuelo.
Este vuelo marca el lanzamiento número 37 de New Shepard, un sistema de cápsula de cohete reutilizable diseñado para el turismo espacial suborbital. La misión es importante porque amplía la accesibilidad de los viajes espaciales a personas con discapacidades, lo que demuestra un movimiento hacia una participación más inclusiva en la floreciente industria espacial.
La experiencia y el impacto
Los vuelos de New Shepard son breves y duran aproximadamente entre 10 y 12 minutos. Los pasajeros experimentarán varios minutos de ingravidez y serán testigos de la curvatura de la Tierra en el contexto del espacio. A su regreso, recibirán alas de astronauta, lo que significará su cruce de la línea Kármán (62 millas/100 km), el límite del espacio exterior reconocido internacionalmente.
Hasta la fecha, Blue Origin ha transportado a 86 personas en sus 16 misiones tripuladas New Shepard, y algunos pasajeros han volado varias veces. La compañía no ha revelado públicamente el costo de un asiento, aunque sigue siendo una experiencia premium accesible para quienes pueden pagarla.
Este lanzamiento es más que un simple logro técnico; representa un paso adelante para hacer que el espacio sea accesible a una gama más amplia de personas, incluidas aquellas con limitaciones físicas. A medida que el turismo espacial siga desarrollándose, la inclusión será clave para su éxito a largo plazo.
Se espera que la misión alimente aún más el debate sobre el futuro de los viajes espaciales comerciales, sus costos y su papel en la promoción de un acceso más amplio a la última frontera.
