Un nuevo estudio revela una conexión crítica entre el sistema de eliminación de desechos del cerebro (el sistema glifático) y el desarrollo de la psicosis, con evidencia que sugiere que la disfunción puede comenzar en la primera infancia. La investigación, centrada en individuos con síndrome de deleción 22q11.2 (22q11DS), una condición genética asociada con un mayor riesgo de psicosis, proporciona evidencia convincente de que la alteración del aclaramiento cerebral puede ser una vía fundamental hacia los trastornos psicóticos.
El sistema glinfático: el equipo de limpieza del cerebro
El sistema linfático es responsable de eliminar los desechos metabólicos del cerebro, de forma muy similar al sistema linfático del sistema nervioso central. Cuando este sistema no funciona correctamente, las toxinas se acumulan, lo que provoca inflamación y daño celular. Esta acumulación ahora se ha relacionado directamente con un desequilibrio en la actividad cerebral, favoreciendo la excitación sobre la inhibición, un factor clave en la psicosis.
El estudio analizó escáneres cerebrales de 85 personas con SD22q11 durante un período de 25 años, comparando su desarrollo cerebral con el de sus hermanos sanos. Los participantes de entre 5 y 35 años mostraron un aclaramiento cerebral deficiente desde el principio, y aquellos que desarrollaron psicosis exhibieron un desarrollo anormal del sistema glifático. Los investigadores midieron esto utilizando el índice ALPS, que evalúa el flujo de agua a lo largo de los canales de “plomería” del cerebro.
Desequilibrio en las señales cerebrales
El estudio encontró que los individuos con sistemas linfáticos menos efectivos tenían un desequilibrio significativo en los neurotransmisores: excitación excesiva del glutamato y calmante insuficiente del GABA. Este desequilibrio puede ser neurotóxico, particularmente en regiones vulnerables como el hipocampo, que ya está relacionado con la psicosis.
“La excitación excesiva puede volverse tóxica para las neuronas y contribuir a alteraciones en ciertas regiones del cerebro particularmente vulnerables e involucradas en la psicosis, como el hipocampo”. – Alessandro Pascucci, Universidad de Ginebra
Potencial de intervención temprana
Los hallazgos sugieren una ventana crítica para la intervención. Si la disfunción linfática aparece temprano en la vida, es posible retrasar o incluso prevenir la aparición de la psicosis. Los tratamientos actuales se centran principalmente en controlar los síntomas después de que surgen; Esta investigación apunta hacia un enfoque proactivo y preventivo.
El estudio refuerza la idea de que la psicosis no es únicamente un desequilibrio químico, sino que puede deberse a una falla fundamental en el mantenimiento del cerebro. Si bien la disfunción glifática no es exclusiva del síndrome de Down 22q11, este estudio proporciona información crucial sobre cómo una “limpieza cerebral” deficiente puede contribuir a los episodios psicóticos.
Investigaciones adicionales sobre este período crítico del desarrollo podrían revelar más sobre los mecanismos subyacentes de la psicosis y allanar el camino para terapias dirigidas.

























