La próxima misión Artemis 2, programada para llevar a cuatro astronautas alrededor de la luna a partir de marzo, se basará en un perfil de reentrada rediseñado para mitigar un problema del escudo térmico observado durante el vuelo sin tripulación de Artemis 1. La NASA identificó un desconchado inesperado del material de protección térmica ablativa de la nave espacial Orion después de su caída atmosférica en 2022, lo que genera preocupación sobre la seguridad de la tripulación para futuras misiones.
El problema: gases atrapados y pérdida de material
El análisis posterior al vuelo reveló más de 100 áreas donde el material ablativo Avcoat se desprendió durante el reingreso. Las investigaciones demostraron que la ventilación insuficiente de los gases dentro del escudo térmico provocaba un aumento de presión, lo que provocaba grietas y pérdida de carbonilla. Esto no fue una falla de seguridad (la cápsula permaneció dentro de límites de temperatura aceptables), pero destacó una falla en el proceso de fabricación.
El problema central surgió de cómo se aplicó Avcoat, un material también utilizado en las misiones Apolo. El proceso actual utiliza bloques premecanizados unidos al escudo térmico en lugar de llenar manualmente las celdas en forma de panal, lo que ahorra tiempo pero crea una trampa de presión.
Solución: una reentrada directa y más pronunciada
Para solucionar el problema, la NASA ha alterado la trayectoria de Artemis 2. En lugar de la técnica de “entrada saltada” utilizada en Artemis 1 (que entra y sale de la atmósfera), la nave espacial seguirá un descenso más pronunciado y directo. Este cambio minimiza el tiempo pasado en el rango de temperatura donde se observó que el material del escudo térmico se degradaba.
Lockheed Martin, el contratista principal de Orion, realizó pruebas exhaustivas y concluyó que la trayectoria modificada reducirá la pérdida de carbón a niveles seguros. La fórmula de Avcoat permanece sin cambios para Artemis 2, aunque se planean ajustes en la densidad para Artemis 3 para mejorar la ventilación de gases.
Riesgos y supervisión continuos
A pesar de las modificaciones, persisten las preocupaciones. Un informe reciente de la Oficina del Inspector General (OIG) de la NASA señaló la preparación de Artemis 2 como el desafío más urgente de la agencia. Si bien el plan actual es técnicamente viable, no elimina por completo el riesgo del escudo térmico para futuras misiones.
El informe de la OIG señaló que el enfoque modificado depende de pruebas exitosas y ya ha causado retrasos en el programa Artemis. El comportamiento del escudo térmico durante el reingreso más pronunciado será monitoreado de cerca, ya que el plasma sobrecalentado bloqueará temporalmente las comunicaciones durante el descenso.
“La NASA tiene la intención de reutilizar el diseño del escudo térmico para Artemis 2 mientras vuela una trayectoria de reentrada modificada que sea menos severa”. — Informe OIG de la NASA
En última instancia, el éxito de Artemis 2 depende del rendimiento del escudo térmico bajo el nuevo perfil de reentrada. Esta misión representa un paso fundamental hacia el regreso de los humanos a la Luna, pero también subraya los riesgos y complejidades inherentes a la exploración espacial.

























