Los científicos han comenzado a perforar un agujero profundo en el glaciar Thwaites en la Antártida occidental para estudiar las corrientes oceánicas cálidas que están acelerando su derretimiento. Esta investigación es crucial porque Thwaites es uno de los glaciares más grandes y de más rápido encogimiento del continente, y su colapso podría elevar significativamente el nivel global del mar.
El desafío de estudiar Thwaites
El enorme tamaño del glaciar impide el uso de robots submarinos estándar para llegar a las partes más profundas del océano que se encuentra debajo de él. Por lo tanto, los investigadores están utilizando una técnica de perforación con agua caliente para crear un pozo estrecho a través del hielo de 800 metros (media milla) de espesor. Esto les permitirá desplegar instrumentos directamente en el fondo marino y recopilar datos detallados sobre la temperatura, la salinidad y las corrientes del agua.
Por qué es importante Thwaites
Al glaciar Thwaites a menudo se le llama el “glaciar del fin del mundo” debido a su potencial para desestabilizar toda la capa de hielo de la Antártida occidental. A medida que la plataforma de hielo flotante del glaciar se erosiona desde abajo, el hielo terrestre restante podría deslizarse rápidamente hacia el océano, contribuyendo al aumento acelerado del nivel del mar. Este proceso es impulsado por el calentamiento del agua del océano que circula debajo del glaciar, derritiéndolo desde abajo.
“Simplemente tenemos cierta curiosidad por ver más de lo que hay bajo nuestros pies”, dice Keith Makinson, oceanógrafo del British Antártico Survey, subrayando la naturaleza exploratoria de la misión. Pero las implicaciones son de gran alcance: comprender cómo interactúa el agua cálida con Thwaites es vital para predecir el aumento futuro del nivel del mar y mitigar sus impactos.
Los datos recopilados en esta operación de perforación ayudarán a los científicos a perfeccionar los modelos climáticos y a pronosticar mejor la rapidez con la que se derretirán Thwaites (y otros glaciares vulnerables) en las próximas décadas. Los hallazgos serán esenciales para informar las estrategias de adaptación y planificación costera en todo el mundo.
