John Ray: El naturalista que definió las especies

0
7

John Ray es una figura fundamental en la historia de la biología. Nacido en Black Notley, Essex, en 1627, este naturalista inglés del siglo XVII hizo algo más que catalogar plantas. Cambió fundamentalmente la forma en que clasificamos la vida en la Tierra. Su contribución más duradera fue establecer la especie como la unidad fundamental de taxonomía.

Antes de Ray, la clasificación era a menudo confusa. Puso orden en el caos. Este cambio fue importante porque dio a los científicos un lenguaje coherente para describir el mundo natural. Ese lenguaje persiste hoy.

De hijo de Blacksmith a becario de Cambridge

Los orígenes de Ray eran humildes. Su padre era un herrero de pueblo. El joven John asistió a la escuela primaria en la cercana Braintree. La suerte, o quizás una planificación cuidadosa, abrió la puerta a la educación superior.

Un fondo fiduciario para académicos necesitados lo ayudó a ingresar al St. Catherine’s Hall de la Universidad de Cambridge en 1644. Se mudó al Trinity College dos años después. Este momento fue perfecto. Llegó justo cuando se estaba formando allí un círculo de amigos con ideas afines. Realizaron juntos estudios anatómicos y químicos.

Ray se destacó académicamente. Obtuvo su licenciatura en 1648. Le siguió una beca en Trinity en 1649. Durante 13 años, vivió tranquilamente en el claustro de la colegiata. Estaba asentado. Luego vino la Restauración.

El punto de inflexión: Willughby y Europa

La política trastocó la vida estable de Ray. Aunque no era un activista partidista, tenía creencias puritanas. Se negó a prestar el juramento prescrito por la Ley de Uniformidad. En 1662 perdió su beca.

Intervinieron amigos prósperos. Lo apoyaron durante los siguientes 43 años. Esto permitió a Ray centrarse por completo en la historia natural.

Su carrera ya había comenzado. En 1660, publicó un catálogo de plantas de Cambridge. Pronto agotó esa área. Necesitaba nuevos terrenos.

Una expedición en 1662 lo cambió todo. Viajó a Gales y Cornualles con Francis Willughby. Willughby fue otro naturalista. Hicieron un pacto. Fue ambicioso. Estudiarían la historia natural completa de los seres vivos. Ray se encargaría de las plantas. Willughby aceptaría animales.

El pacto entre Ray y Willughby transformó la historia natural de un pasatiempo a una ciencia sistemática.

Hicieron una gira por el continente europeo de 1663 a 1666. Este viaje amplió enormemente los conocimientos de primera mano de Ray. Vio flora y fauna a través de fronteras. De regreso a Inglaterra, trabajaron.

En 1670, Ray publicó Catalogus Plantarum Angliae. Luego, en 1672, ocurrió la tragedia. Willughby murió repentinamente.

Ray no abandonó el proyecto. Completó la parte de Willughby. En 1676 publicó Ornitología. Le puso el nombre de Willughby. Fue un gesto de respeto, aunque Ray contribuyó al menos en la misma medida. También terminó de Historia Piscium en 1685. La Royal Society, de la que Ray era miembro, financió esa publicación.

Construyendo un sistema de clasificación

Ray nunca dejó de investigar la botánica. En 1682 publicó Methodus Plantarum Nova. Fue revisado en 1703 como Methodus Plantarum Emendata. Este trabajo insistió en una distinción crítica.

Separó las plantas en monocotiledóneas y dicotiledóneas. Esto significó distinguir las plantas cuyas semillas germinan con una hoja de aquellas que tienen dos. Esto podría parecer un pequeño detalle. No lo fue. Era la columna vertebral de su sistema.

Siguió su obra maestra. La Historia Plantarum apareció en tres enormes volúmenes entre 1686 y 1704.

Después de los dos primeros volúmenes, la gente le instó a crear un sistema completo de la naturaleza. Respondió con breves sinopsis. Recopiló datos sobre plantas británicas y europeas. También escribió una Sinopsis Methodica Avium et Piscium. Se publicó póstumamente en 1713. También produjo una Sinopsis Methodica Animalium Quadrupedum et Serpentini Generis en 1693.

Gran parte de su última década la dedicó a investigar insectos. Publicó Historia Insectorum después de su muerte.

Por qué es importante la taxonomía de Ray

El enfoque de Ray fue diferente. No se basó en un solo rasgo para la clasificación. Usó todas las características estructurales. Esto incluía la anatomía interna.

Miró los pulmones. Observó la estructura cardíaca. Al hacerlo, estableció efectivamente la clase de mamíferos. También dividió a los insectos según su metamorfosis. ¿Había uno o no había ninguno?

Su sistema no era perfecto. Un sistema de taxonomía verdaderamente natural no pudo realizarse hasta la era de Darwin. Aún así, Ray se acercó más que sus contemporáneos. Sus métodos no eran francamente artificiales como los de otros de la época.

Fue un gran predecesor. Allanó el camino para Carlos Linneo en el siglo siguiente. Sin el trabajo preliminar de Ray, las contribuciones de Linneo podrían haber sido muy diferentes.

Fe y Función

El trabajo de Ray no fue puramente científico. En la década de 1690 publicó tres volúmenes sobre religión. Su libro más popular fue La sabiduría de Dios manifestada en las obras de la creación (1691).

Era un ensayo sobre religión natural. Recurrió a toda su gama de conocimientos biológicos. El argumento era de diseño. Sostuvo que la correlación entre forma y función en la naturaleza orgánica demostraba un creador omnisciente.

Esta visión implicaba una naturaleza estática. Era distinto de las ideas evolucionistas que surgirían en el siglo XIX. Reflejaba la mentalidad científica común del siglo XVII.

Ray murió a los 77 años en Black Notley el 17 de enero de 1705. Todavía estaba trabajando en sus estudios de insectos. El legado que dejó no fue sólo una lista de plantas. Era una forma de ver el mundo. Una forma que priorizaba el detalle, la estructura y la especie como elemento fundamental de la vida.